Prótesis dental, fija o removible

Perder una pieza dental puede deberse a caries, enfermedades en las encías o traumatismos. Esta ausencia de dientes es, a su vez, origen de problemas que conviene atajar lo antes posible.

La falta de piezas dentales genera problemas de masticación y la aparición de diastemas (espacio interdental), con la consiguiente inclinación de los dientes contiguos, desequilibrios y la posibilidad de que otros se descuelguen o que tiendan a crecer.

Tras la pérdida de una o varias piezas dentales, es posible restaurarlas mediante diversos métodos con el fin de recuperar la estética de la sonrisa y la funcionalidad de la boca.

Las prótesis pueden sustituir 1 diente, 2, o hasta su totalidad. Cada situación requerirá un tipo adecuado, además de las preferencias del cliente. Existen dos opciones de prótesis dentales:

Prótesis fijas:

    • Que se unen de forma fija a otro diente o implante.
    • Van insertadas de tal forma que no hay que retirarlas de la boca para limpiarlas.
    • Sujetas a la mandíbula o maxilar por medio de implantes o cementadas a los dientes naturales que hay en la boca, a los que hay que realizar generalmente algún tipo de tratamiento o tallado.
    • No requieren de un mantenimiento particular y se limpian de modo similar al resto de los dientes.

Prótesis removibles:

    • Que el paciente puede retirar de la boca.
    • Suelen utilizarse de forma provisional o transicional, hasta que se puedan colocar las prótesis fijas.
    • Pueden ser parciales o totales, van sujetas dentro de la boca mediante retenedores o ‘ganchos’ a otros dientes. Y cuando no hay dientes, se utilizan adhesivos.
    • Requieren de un mantenimiento frecuente por parte de los técnicos de la clínica dental, unos controles periódicos en los que se tratará la limpieza de las prótesis y otro tipo de operaciones destinadas a evitar que se desajusten y dañen la mucosa o los dientes naturales en los que se apoyan y que aún quedan en la boca.

¿Qué tipo de prótesis es mejor?

Para elegir la más adecuada, su dentista procederá a realizarle una revisión en la clínica dental, Posteriormente, dependiendo de la situación de la boca de cada paciente, el dentista podrá recomendar un tipo de prótesis u otro.

Ambos tipos de prótesis cumplen con la misión de incorporar a la boca la pieza o piezas ausentes. No obstante, elegir entre una u otra, además del gusto del cliente, dependerá de su presupuesto y de que las características propias de alguno de los dos tipos le atraigan más.

La prótesis fija, aunque por norma general tiene un precio más elevado, es la opción más cómoda para el paciente. Una vez puesta éste podrá olvidarse de que la lleva.

Por otro lado, para aquellos pacientes con un presupuesto más reducido, la prótesis dental removible puede ser la mejor opción. Además, será la más adecuada para las pocas personas que no puedan someterse a una intervención para colocarse la prótesis fija por motivos clínicos graves.

En definitiva, la elección de la prótesis dependerá pues de la situación clínica de cada paciente y de sus preferencias personales. Es tarea del dentista aconsejarle y ayudarle a escoger la mejor opción para su caso particular.

Si necesitas prótesis dentales, ponte en las mejores manos

En nuestra clínica dental contamos con un laboratorio de confianza que diseña las prótesis dentales para que se adapten perfectamente a las necesidades de nuestros pacientes.

Si tienes cualquier duda sobre este tratamiento o necesitas que te asesoremos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Estudiaremos tu caso y, siempre primando tus gustos y necesidades y preferencias, te propondremos la mejor alternativa

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